EVALUACIONES PREOPERATORIAS

La evaluación preoperatoria cardiovascular es un proceso esencial para identificar y mitigar riesgos cardíacos antes de una cirugía no cardíaca, incluyendo una historia clínica detallada, examen físico, electrocardiograma (ECG) y análisis de sangre para evaluar el estado del corazón y otros órganos, ayudando a planificar una cirugía más segura y mejorar la recuperación del paciente mediante el ajuste de tratamientos o monitorización.

La evaluación preoperatoria neumológica es un proceso crucial para identificar riesgos respiratorios antes de una cirugía, determinando la capacidad pulmonar del paciente mediante pruebas como la espirometría, la prueba de caminata de seis minutos y gases arteriales, con el fin de optimizar la función pulmonar (dejando de fumar, fisioterapia) y asegurar la seguridad y éxito de la intervención, especialmente en cirugías pulmonares mayores, previniendo complicaciones como atelectasias o fallo respiratorio.

La evaluación preoperatoria endocrinológica identifica trastornos hormonales (diabetes, tiroides, suprarrenales) que pueden complicar una cirugía, ajustando tratamientos como insulina o esteroides para estabilizar al paciente, prevenir crisis (como la suprarrenal) y optimizar el manejo anestésico, requiriendo análisis de sangre y, a veces, pruebas específicas para asegurar un resultado quirúrgico exitoso y seguro

La evaluación preoperatoria neurológica es un examen integral del sistema nervioso (cerebro, médula espinal, nervios y músculos) para detectar problemas antes de una cirugía, incluyendo la evaluación del estado de alerta y conciencia (Escala de Glasgow), funciones cognitivas (memoria, atención, lenguaje) y motoras, para identificar riesgos, planificar la anestesia y anticipar posibles complicaciones como el deterioro cognitivo postoperatorio o accidentes cerebrovasculares, ajustando el manejo anestésico y quirúrgico

La evaluación preoperatoria nefrológica busca determinar la función renal para predecir riesgos y planificar el manejo anestésico-quirúrgico, incluyendo análisis de sangre como Creatinina y BUN (Nitrógeno Ureico en Sangre), medición de la Tasa de Filtración Glomerular (TFG), y análisis de orina para proteinuria, además de evaluar electrolitos y considerar la historia clínica y factores de riesgo para ajustar medicamentos y definir la necesidad de diálisis preoperatoria o ajustes en la anticoagulación, optimizando al paciente antes de la cirugía para prevenir complicaciones renales y cardiovasculares postoperatorias.

La evaluación nutricional preoperatoria es crucial para identificar desnutrición o malnutrición, usando historial clínico, antropometría (peso, IMC, pliegues), análisis de laboratorio y examen físico, buscando optimizar el estado del paciente (aumentando proteínas/carbohidratos) para mejorar la cicatrización, prevenir infecciones y asegurar mejores resultados post-cirugía, ya que un mal estado nutricional eleva riesgos de complicaciones.

La evaluación preoperatoria por Medicina Interna es una consulta clave para identificar riesgos y optimizar la salud del paciente antes de una cirugía, analizando globalmente condiciones crónicas (cardíacas, pulmonares, renales, diabetes) mediante historia clínica, examen físico y pruebas (análisis de sangre, ECG, radiografía de tórax) para estratificar el riesgo quirúrgico y minimizar complicaciones, enfocándose en la estabilidad de enfermedades de base y ajustando tratamientos habituales para garantizar la seguridad perioperatoria, especialmente en pacientes mayores o con comorbilidades.

2025. Escalón Medical Center ©